Natura-nurtura

Desafio-Total

Imagina que llevas años metido/a en el mundo del BDSM, ya sea como dominante o dominado. Imagina que tu experiencia es mayor de la que nunca podrías haber llegado a imaginar. Imagina también que, de repente, una mañana despiertas y toda esa experiencia ha desaparecido, como si alguien te hubiese borrado la memoria de los últimos años, desde el momento de la primera sesión. Como en una de esas películas donde te colocan un casco lleno de cables en la cabeza y te borran o te cambian los recuerdos.

¿Volverías a practicar BDSM? ¿Volverías a ejercer el mismo rol? ¿Repetirías los mismos errores y aciertos?

O por decirlo de otra manera: ¿nuestra vida en el BDSM es innata o adquirida? Hay quien asegura haber nacido para ser dominante o para ser dominado. Hay quien lo tiene diáfanamente claro incluso aunque aún permanezca en el mundo de la fantasía ya que nunca lo hayan practicado. ¿Los roles son innatos a nuestra personalidad?

No tengo una respuesta clara, imagino que un día me veo inmerso en una de esas historias de ciencia ficción propias de Philip K. Dick, entonces descubriré si nací siendo amo o la vida me ha traído hasta aquí por una suma de cuanto he vivido.

Aunque bien pensado… ¿qué importa eso?


Imagina que fa anys que estàs ficat (o ficada) al món del BDSM, sigui com a dominant o com a dominat. Imagina que la teva experiència és més gran de la que mai hauries pogut arribar a imaginar. Imagina també que, de sobte, un matí despertes i tota aquesta experiència ha desaparegut, com si algú t’hagués esborrat la memòria dels últims anys, des del moment de la primera sessió. Com a una d’aquelles pel·lícules on et col·loquen un casc ple de cables al cap i t’esborren o et canvien els records.

Tornaries a practicar BDSM? Tornaries a exercir el mateix rol? Repetiries els mateixos errors i encerts?

O per dir-ho d’una altra manera: ¿la nostra vida al BDSM és innata o adquirida? Hi ha qui assegura haver nascut per ser dominant o per ser dominat. Hi ha qui ho té diàfanament clar fins i tot quan encara està al món de la fantasia, ja que mai ho ha practicat. Els rols són innats a la nostra personalitat?

No tinc una resposta clara, imagino que si un dia em veig immers en una d’aquestes històries de ciència-ficció pròpies de Philip K. Dick, llavors descobriré si vaig néixer sent amo o la vida m’ha portat fins aquí per una suma de tot allò que he viscut.

Encara que ben pensat … què importa això?

firma john deybe

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Escribir, amar, dominar… (Escriure, estimar, dominar…)

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Hace mucho que no escribo en este blog. Cuando abandonamos algo puede ser a causa de un buen motivo o de uno no tan bueno. He abandonado algo este blog por un buen motivo, sin lugar a duda. Y ahora he vuelto para escribir algo. Una pequeña reflexión sin mayor ánimo que llenar los huecos que provocan el silencio.

Uno de los motivos (aunque no el principal) por el que tengo bastante descuidado el blog es porque he estado revisando una (nueva) novela que publicaré con el seudónimo de John Deybe en breve (igual que mi anterior novela “Perversos relatos”). En esta ocasión, la nueva novela, aunque con trazas de BDSM (como si de frutos secos se tratase), trata sobre amor y sexo. O mejor dicho: sobre confundir amor y sexo, sobre utopías y sobre la imaginación.

En cuanto esté publicada, lo anunciaré aquí mismo. Espero que os guste. A pesar de ser una novela que hable mas de amor y sexo que de BDSM. También espero que durante estos meses, el ser dominados o dominar haya sido algo excitante para vosotros. Y si aún no lo habéis probado, armaos de valor y hacedlo.


Fa molt que no escric en aquest bloc. Quan abandonem quelcom pot ser a causa d’un bon motiu o d’un no tan bo. He abandonat una mica aquest blog per un bon motiu, sense cap dubte. I ara he tornat per escriure alguna cosa. Una petita reflexió sense major ànim d’omplir els buits que provoquen el silenci.

Un dels motius (tot i que no el principal) pel que tinc bastant descuidat el bloc és perquè he estat revisant una (nova) novel·la que publicaré aviat amb el pseudònim de John Deybe (igual que la meva anterior novel·la “Perversos relatos“). En aquesta ocasió, la nova novel·la, tot i que amb traces de BDSM (com si es tractés de fruits secs), tracta sobre amor i sexe. O millor dit: sobre confondre amor i sexe, sobre utopies i sobre la imaginació.

Quan estigui publicada, l’anunciaré aquí mateix. Espero que us agradi. Tot i ser una novel·la que parli més d’amor i sexe que de BDSM. També espero que durant aquests mesos, ésser dominats o dominar hagi estat una mica excitant per vosaltres. I si encara no ho heu provat, armeu-vos de valor i feu-ho.

firma john deybe

Un mundo repleto de diferentes sensibilidades (Un món ple de diferents sensibilitats)

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En un mundo repleto de diferentes sensibilidades, formas y maneras, resulta (casi) imposible que salga perfecta una primera sesión de BDSM con alguien que has conocido por vez primera. La timidez, las dudas, la falta de confianza, el desconocimiento del otro, etc. hace que esa primera sesión, aunque pueda ir bien, nunca sea perfecta. Porque somos diferentes a los demás pero también diferentes a cuanto imaginamos que son los demás.

Aunque hay excepciones.

Son esas ocasiones en que el milagro sucede y, pese al total desconocimiento del otro, las cosas fluyen, las energías se modulan en la misma frecuencia y, a pesar de ser diferente de cuanto habías imaginado, la sesión acaba pareciéndote perfecta. De repente, te das cuenta de que esa persona es especial. No como sumisa sino como persona. No como una parte sino como un todo. Deseas volver a verla para dominarla pero también deseas volver a verla aunque nunca más fuese tu sumisa. Una conexión que, cuando poner en marcha el motor, te conduce por caminos más lejanos y emocionantes de lo que habías imaginado. Un todo, compuesto de fantásticas partes.

Y es que, en ocasiones, olvidamos que es más importante la persona que el rol. Conoces a alguien por el rol, aunque empatizas con la persona. Y, cuando eso sucede, sucede el milagro.


En un món ple de diferents sensibilitats, formes i maneres, resulta (gairebé) impossible que surti bé una primera sessió de BDSM amb algú que has conegut per primera vegada. La timidesa, els dubtes, la manca de confiança, el desconeixement de l’altre, etc. fa que aquesta primera sessió, encara que pugui anar bé, mai sigui perfecta. Perquè som diferents dels altres però també diferents de tot allò que imaginem que són els altres.

Tot i que hi ha excepcions.

Són aquestes ocasions en què el miracle succeeix i, malgrat el total desconeixement de l’altre, les coses flueixen, les energies es modulen en la mateixa freqüència i, tot i ser diferent de tot allò que havies imaginat, la sessió acaba semblant perfecte. Tot d’una, t’adones que aquesta persona és especial. No com submisa sinó com a persona. No com una part sinó com un tot. Voleu tornar a veure-la per dominar-la però també vols tornar a veure-la tot i que mai més fos la teva submisa. Una connexió que, quan posa en marxa el motor, et condueix per camins més llunyans i emocionants del que havies imaginat. Un tot, fet de fantàstiques parts.

I és que, de vegades, oblidem que és més important la persona que el paper. Coneixes a algú pel paper, tot i que empatitzes amb la persona. I, quan això succeeix, succeeix el miracle.

firma john deybe

BDSM y prejuicios (BDSM i prejudicis)

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Observemos la sumisión desde un punto de vista desapasionadamente, desde una óptica ignorante ante lo que es el BDSM. ¿Por qué nadie querría entregar su voluntad a otra persona? La pregunta cae también en el lado del dominante: ¿Por qué aprovecharse de otra persona? Como he dicho antes, serían preguntas desapasionadas hechas desde la ignorancia. ¿Por qué? Nuestras respectivas civilizaciones llevan siglos luchando contra la esclavitud, contra el abuso, contra el poder desproporcionado. Y cuando hemos conseguido (parcialmente) todo eso, entonces unas personas con razonamiento lógico, cultura y libertad, deciden volver a recrear esos oscuros tiempos donde unos seres humanos pertenecían a otros. ¿Qué sentido tiene?

Para comprenderlo necesitaremos de argumentos que vayan más allá de la perversidad de la propuesta.

En primer lugar, no estamos hablando de recrear unos tiempos ni unos comportamientos oscuros. El esclavismo contiene una característica terrible que la sumisión no tiene: la voluntad. Un esclavo no quería ser esclavo, pero lo era. Una sumisa si que desea ser una “esclava”. Un esclavista utilizaba a sus esclavos para su beneficio a costa de la voluntad ajena. Un amo utiliza a su “esclava” dentro de lo pactado, de forma consensuada y beneficio propio. Este primer argumento acerca de la voluntariedad, desmontaría esa visión de que una sumisa es lo más parecido a una esclava.

Otro de los argumentos necesarios para comprender que el BDSM es sano, aparte del consenso, es el hecho de que ambos (dominante y dominado) obtienen placer con cuanto hacen. Algunas personas creen que ser am@ es hacer lo que te de la gana con tu sumisa en cada momento y que ser sumis@ consiste en obedecer siempre al dominante en todo, por encima de tus propios deseos o límites. Esto no es así: en el BDSM ambos deben obtener placer. Ese Win-Win que toda negociación de éxito requiere. Si los dos no salen ganando no tiene sentido, carece de futuro. Como comprenderéis en los tiempos de los esclavistas, ese Win-Win estaba desvirtuado hasta el punto de que la vida del esclavo carecía de toda importancia. ¿Y a quien le apetece morir?

El último argumento, el más importante es el de la libertad: en el BDSM la persona dominada es libre y solo actúa como sumisa cuando se mete en un rol de forma consensuada con un dominante. Cuanto más libre, más sumis@. Recordad siempre eso.

Si no es consensuado, si hacéis cosas que no os apetecen o no os sentís libres: no es BDSM.


Observem la submissió des d’un punt de vista desapassionat, des d’una òptica ignorant davant el que és el BDSM. Per què ningú voldria lliurar la seva voluntat a una altra persona? La pregunta cau també al costat del dominant: Per què aprofitar-se d’una altra persona? Com he dit abans, serien preguntes desapassionades fetes des de la ignorància. Per què? Les nostres respectives civilitzacions fa segles que lluiten contra l’esclavitud, contra l’abús, contra el poder desproporcionat. I ara que hem aconseguit (parcialment) tot això, llavors unes persones amb raonament lògic, cultura i llibertat, decideixen tornar a recrear aquests foscos temps a on uns éssers humans pertanyien a uns altres. Quin sentit té?

Per comprendre-necessitarem arguments que vagin més enllà de la perversitat de la proposta.

En primer lloc, no estem parlant de recrear uns temps ni uns comportaments foscos. L’esclavisme amaga una característica terrible que la submissió no: la voluntat. Un esclau no volia ser esclau, però ho era. Una submisa sí que desitja ser una “esclava”. Un esclavista utilitzava als seus esclaus per al seu benefici a costa de la voluntat aliena. Un amo utilitza al seu “esclava” dins d’allò que s’ha pactat, de forma consensuada i benefici propi. Aquest primer argument sobre de la voluntarietat, desmuntaria aquesta visió que una submisa és allò semblant a una esclava.

Un altre dels arguments necessaris per comprendre que el BDSM és sa, a banda del consens, és el fet que tots dos (dominant i dominat) obtenen plaer amb tot allò que fan. Algunes persones creuen que ser am@ és fer tot allò que et doni la gana amb la persona dominada en tot moment i que ser sumis@ consisteix a obeir sempre al dominant en tot, per sobre dels teus propis desitjos o límits. Això no és així: en el BDSM tots dos han d’obtenir plaer. Aquest Win-Win que tota negociació d’èxit requereix. Si tots dos no surten guanyant, no té sentit, no té futur. Com comprendreu en els temps dels esclavistes, aquest Win-Win estava desvirtuat fins al punt que la vida de l’esclau no tenia tota importància. ¿I a qui li ve de gust morir?

L’últim argument, el més important és el de la llibertat: al BDSM la persona dominada és lliure i només actua com submisa quan es fica en un paper de forma consensuada amb un dominant. Com més lliure, més submis@. Recordeu sempre això.

Si no és consensuat, si feu coses que no us vénen de gust o no us sentiu lliures: no és BDSM.

firma john deybe

Las normas y el agua fresca de la fuente (Les normes i l’aigua fresca de la font)

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De frente es una persona, de espaldas es otra, aunque siempre la misma. De frente, mi deseo es uno, cuando veo su espalda, el deseo es otro, aunque es el mismo e igual de intenso. Puede estar completamente desnuda, completamente vestida o en ropa interior. Y aunque ella siempre parece diferente, siempre es la misma. Deseas beber el agua de la fuente, porque tienes sed. ¿Importa donde esté la fuente? ¿De donde venga el agua? Por supuesto que importa porque, aunque el agua siempre es agua, nunca es la misma agua. Cada persona es un mundo en si mismo, cada deseo se asienta en mecanismos que aún desconocemos, empujando o frenando nuestras emociones. Cada persona que es dominada es alguien diferente, aunque todas desean ser dominadas y todas por motivos diferentes. Lo mismo sucede con los que dominan. Es ridículo convencerse de que el mundo es uno de esos juegos infantiles donde la pieza redonda solo encaja en el hueco redondo y lo mismo con el resto de formas. Hay que comprender la esencia de aquellos con quienes nos cruzamos, da igual que compartan la desnudez, el deseo o el agua que beben de la fuente. No podemos dominar de la misma forma a diferentes porque esas personas, diferentes entre si como la noche y el día, necesitan ser dominadas de formas diferentes. Cada persona tiene un mecanismo escondido, ya sea el deseo, la necesidad, la curiosidad o la mezcla de todo y de nada. ¿Quieres ser sumisa porque te mueve el deseo sexual de probar algo diferente? Adelante, eso no es mejor ni peor que quien desee ser sumisa para experimentar el dolor o la humillación. Esto no es un concurso porque tanto concursantes como preguntas como premios… son todos iguales, aunque diferentes.

Olvidad lo que habéis leído sobre las reglas, las prácticas, todo cuanto de normativo tiene el BDSM. Cada persona es diferente y necesita sus propias reglas, sus propias prácticas. Y es nuestra tarea como dominantes, comprender que mueve a esa persona a ser dominada, cuales son sus mecanismos tanto reactivos como proactivos. Para dominar hay que comprender y empatizar, no simplemente actuar basándonos en unas reglas y prácticas. Para ser dominado hay que entender que no se trata de un concurso sino de coherencia interna y esfuerzo.


De front és una persona, d’esquena és una altra, tot i que sempre la mateixa. De front, el meu desig és un, quan veig la seva esquena, el desig és un altre, tot i que és el mateix i igual d’intens. Pot estar completament nua, completament vestida o en roba interior. I encara que ella sempre sembla diferent, sempre és la mateixa. Vols beure l’aigua de la font, perquè tens set. Importa a on estigui la font? D’on vingui l’aigua? Per descomptat que importa perquè, tot i que l’aigua sempre és aigua, mai és la mateixa aigua. Cada persona és un món en si mateix, cada desig s’asseu en mecanismes que encara desconeixem, empenyent o frenant les nostres emocions. Cada persona que és dominada és algú diferent, encara que totes desitgen ser dominades i totes per motius diferents. La cosa mateixa passa amb aquells que dominen. És ridícul convèncer-se que el món és un d’aquests jocs infantils on la peça rodona només encaixa en el buit rodó i el mateix amb la resta de formes. Cal comprendre l’essència d’aquells amb qui ens creuem, tant és que comparteixin la nuesa, el desig o l’aigua que beuen de la font. No podem dominar de la mateixa manera a diferents perquè aquestes persones, diferents entre si com la nit i el dia, necessiten ser dominades de formes diferents. Cada persona té un mecanisme amagat, ja sigui el desig, la necessitat, la curiositat o la barreja de tot i de res. Vols ser submisa poque et mou el desig sexual de provar quelcom diferent? Endavant, això no és millor ni pitjor que aquella que vulgui ser submisa per experimentar el dolor o la humiliació. Això no és un concurs perquè tant concursants com preguntes com premis … són tots iguals, tot i que diferents.

Oblideu allò que heu llegit sobre les regles, les pràctiques, tot allò que de normatiu té el BDSM. Cada persona és diferent i necessita les seves pròpies regles, les seves pròpies pràctiques. I és la nostra tasca com a dominants, comprendre que mou a aquesta persona a ser dominada, quins són els seus mecanismes tant reactius com proactius. Per dominar cal comprendre i empatitzar, no només actuar d’acord amb unes regles i unes pràctiques. Per ser dominat cal entendre que no es tracta d’un concurs sinó de coherència interna i esforç.

firma john deybe

La ignorància i el BDSM (La ignorancia y el BDSM)

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Fa poc, a la xarxa, una persona em va dir que mai practicaria BDSM perquè ella respectava a les persones (no com els que practiquem BDSM, és clar). L’endemà, una altra persona em va dir que el BDSM no era més que una excusa per normalitzar el maltractament. He llegit a gent atacar al BDSM des de la ignorància i amb els pitjors adjectius que ningú pot utilitzar. El motiu d’aquest terrible atac és el prejudici que neix de la ignorància: desconeixen el profund respecte i la voluntarietat d’aquells que practiquen BDSM. És més, m’atreviria a dir que en una relació BDSM hi ha més respecte, amor i llibertat que en la immensa majoria de relacions que estableixen les persones. En la ment de qui desconeix tot sobre BDSM imaginen un escenari tètric on algú sàdic (i fins i tot mentalment malalt) s’aprofita d’una altra persona indefensa contra la seva voluntat. Creuen que algú que domina no respecte a qui és dominat.

A una oficina hi ha humiliacions diàries contra empleats per part els seus caps iho contemplem com a part del salari. En un restaurant hi ha clients que humilien als empleats i ningú diu res. En un partit de futbol, ​​els espectadors intenten humiliar als contraris i la gent els aplaudeix. A la televisió veiem tertúlies on l’únic argument dels tertulians és humiliar el contrari i és una cosa tan normal que qui no té capacitat d’enfonsar al contrari, se’n va del programa.

Però clar, dues persones decideixen amb absoluta llibertat ficar-se en una habitació per practicar BDSM des del respecte … això és l’infern de Dante.

No hi ha més cec que aquell que no vol veure.


Hace poco, en las redes sociales, una persona me dijo que nunca practicaría BDSM porque ella respetaba a las personas (no como los que practicamos BDSM, claro). Al día siguiente, otra persona me dijo que el BDSM no era más que una excusa para normalizar el maltrato. He leído a gente atacar al BDSM desde la ignorancia y con los peores adjetivos que nadie puede utilizar. El motivo de ese terrible ataque es el prejuicio que nace de la ignorancia: desconocen el profundo respeto y la voluntariedad de quienes practican BDSM. Es más, me atrevería a decir que en una relación BDSM hay mas respeto, amor y libertad que en la inmensa mayoría de relaciones que establecen las personas. En la mente de quien desconoce todo sobre BDSM imaginan un escenario tétrico donde alguien sádico (e incluso mentalmente enfermo) se aprovecha de otra persona indefensa contra su voluntad. Creen que alguien que domina no respeta a quien es dominado.

En una oficina hay humillaciones diarias contra empleados por parte sus jefes y lo contemplamos como parte del salario. En un restaurante hay clientes humillan que los empleados y nadie dice nada. En un partido de futbol, los espectadores intentan humillar a los contrarios y la gente es jalea. En televisión vemos tertulias donde el único argumento de los tertulianos es humillar al contrario y ya es algo tan normal que quien no tiene capacidad de hundir al contrario, se va del programa

Pero claro, dos personas deciden con absoluta libertad meterse en una habitación para practicar BDSM desde el respeto… eso es el infierno de Dante.

No hay mas ciego que el que no quiere ver.

firma john deybe

A on acaba la vida i comença el rol? (¿Dónde acaba la vida y comienza el rol?)

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A on acaba la vida i comença el rol? La pregunta podria fer-se també en sentit invers, tot i que la reflexió que pretenc ara deixa fora els 24/7 o a tots aquells que senten que la part principal de la seva vida és el seu rol de dominant i/o dominat.

En el meu cas, contemplo el fet de ser amo com quelcom ocasional, tot i que no menor. Tinc clar que exercir d’amo és una cosa que practico des de fa molt i ho faig perquè em ve de gust més que perquè ho necessiti. És veritat que si pas mesos o setmanes sense exercir d’amo, sento que alguna cosa em falta. La veritable pregunta és: ¿podríeu viure sense practicar BDSM? La resposta a aquesta pregunta us ajudaria, en certa manera, a contestar la pregunta d’on acaba la vida i comença el paper.

Podria viure sense BDSM? Podria, és clar. Em faltaria alguna cosa però no seria tan terrible com per convertir la resta de la meva existència en una tragèdia. I això no vol dir que em prengui ser amo com un divertiment passatger.

A on acaba la vida i comença el paper? En el meu cas, la vida s’imposa al paper i no vull que el paper condicioni la meva vida. Exerceixo d’amo quan puc, quan vull, quan sento que ho necessito. Però la vida, per a mi, és alguna cosa més grandiosa.

Per dir-ho d’alguna manera: la vida és la costella i exercir d’amo és la sal i el pebre que li tires per sobre.


¿Dónde acaba la vida y comienza el rol? La pregunta podría hacerse también en sentido inverso, aunque la reflexión que pretendo deja fuera a los 24/7 o a todos aquellos que sienten que la parte principal de su vida es su rol de dominante y/o dominado.

En mi caso, contemplo el ser amo como algo ocasional, aunque no por ello menor. Tengo claro que ejercer de amo es algo que practico desde hace mucho y lo hago porque me apetece mas que porque lo necesite. Es verdad que si paso meses o semanas sin ejercer de amo, siento que algo me falta. La verdadera pregunta es: ¿podríais vivir sin practicar BDSM? La respuesta a esa pregunta os ayudara, en cierta manera, a contestar a la pregunta de dónde acaba la vida y comienza el rol.

¿Podría vivir sin BDSM? Podría, claro. Me faltaría algo pero no sería tan terrible como para convertir el resto de mi existencia en una tragedia. Y eso no significa que me tome el ser amo como un divertimento pasajero.

¿Dónde acaba la vida y comienza el rol? En mi caso, la vida se impone al rol y no quiero que el rol condicione mi vida. Ejerzo de amo cuando puedo, cuando quiero, cuando siento que lo necesito. Pero la vida, para mí, es algo más grandioso.

Por decirlo de alguna manera: la vida es el chuletón y ejercer de amo es la sal y la pimienta que le echas por encima.

firma john deybe