Una primera -mala- experiencia (Una primera -dolenta- experiencia)

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Debido a una primera mala primera experiencia, hay personas que llegan a la conclusión de que el BDSM es algo que no va con ellos. Una consecuencia lógica y entendible pues el (perfecto) mecanismo de nuestro pensamiento nos mueve a protegernos, aunque sea de forma inconsciente. Los argumentos, después de una primera mala experiencia son dos: o bien creen que el BDSM es algo que no van con ellos o bien creen que ellos no están hechos para el BDSM. Y aunque parezca lo mismo, son motivos diferentes con una misma consecuencia: ¡Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza! (que decían en “La Divina Comedia”).

Mi recomendación después de una primera mala experiencia es que pensemos bien la idea de abandonar. Si hubiésemos abandonado después de probar por primera vez la cerveza o el amor (y su lógico desamor), nos estaríamos perdiendo lo mejor de la vida. Sobre todo la cerveza, por descontado.

Una primera mala experiencia es solo eso: algo equivocado que coincide con una primera ocasión, una segunda… o nunca. Pero si sucede a la primera, no deberíamos argumentarlo como algo normal ni como habitual. Hay que trivializar las cosas, tomarse los fracasos y los éxitos con filosofía zen. Hay que disfrutar de la vida y no hacer de ciertos placeres el motor de nuestras vidas sino encontrar el placer en cualquier cosa o cualquier momento. El BDSM no es algo que ha de cambiar quien eres. No te has de preparar meses y más meses e imaginar después que has cambiado todo en tu vida para alcanzar ese éxito que es una primera sesión perfecta, porque si el fracaso sucede (siempre está ahí, agazapado), entonces la frustración es enorme y la idea de fracaso es total.

Hay que trivializar mas y pensar menos. Hay que disfrutar mas y pensar menos. Una primera mala experiencia no ha de otorgar ningún significado a nuestro rol ni al BDSM. Eso solo se consigue solo a base de muchas malas o buenas experiencias. Pero muchas. La definición de “experiencia” es la de “práctica prolongada que proporciona conocimiento o habilidad para hacer algo”. El conocimiento de algo nos lo proporciona una practica prolongada. No una única vez, haya salido bien o mal.

Hay que tomarse todo cuanto de trascendental hay en el sentido de la vida, de forma mas trivial, incluso con humor. Hay que trivializar y volverlo a intentar, siempre.


A causa d’una primera mala primera experiència, hi ha persones que arriben a la conclusió que el BDSM és quelcom que no va amb ells. Una conseqüència lògica i comprensible doncs el (perfecte) mecanisme del nostre pensament ens mou a protegir-nos, tot i que succeeix de forma inconscient. Els arguments, després d’una primera mala experiència són dues: o bé creuen que el BDSM és una cosa que no van amb ells o bé creuen que ells no estan fets per al BDSM. I tot i que sembla la cosa mateixa, són motius diferents amb una mateixa conseqüència: Oh vosaltres els que entreu, abandoneu tota esperança! (que deien a “La Divina Comèdia”).

La meva recomanació després d’una primera mala experiència és que repensem bé la idea d’abandonar. Si haguéssim abandonat després de provar per primera vegada la cervesa o l’amor (i el seu lògic desamor), ens estaríem perdent el millor de la vida. Sobretot la cervesa, per descomptat.

Una primera mala experiència és només això: una equivocació que coincideix amb una primera ocasió, una segona … o mai. Però si succeeix a la primera, no hauríem d’argumentar com quelcom normal ni com habitual. Cal trivialitzar les coses, prendre els fracassos i els èxits amb filosofia zen. Cal gaudir de la vida i no fer de certs plaers el motor de les nostres vides sinó trobar el plaer en qualsevol cosa o qualsevol moment. El BDSM no és una cosa que ha de canviar qui ets. No t’has de preparar mesos i més mesos i imaginar després que has canviat tot en la teva vida per aconseguir aquest èxit que és una primera sessió perfecta, perquè si el fracàs succeeix (sempre hi és, amagat), llavors la frustració és enorme i la idea de fracàs és total.

Cal trivialitzar més i pensar menys. Cal gaudir més i pensar menys. Una primera mala experiència no ha d’atorgar cap significat al nostre paper ni al BDSM. Això només s’aconsegueix només a força de moltes dolentes o bones experiències. Però moltes. La definició de “experiència” és la de “pràctica perllongada que proporciona coneixement o habilitat per fer alguna cosa”. El coneixement d’alguna cosa ens el proporciona una pràctica perllongada. No una única vegada, hagi sortit bé o malament.

Cal prendre tot allò que de transcendental hi ha en el sentit de la vida, de forma més trivial, fins i tot amb humor. Cal trivialitzar i tornar-ho a intentar, sempre.

firma john deybe

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Tirar la toalla (Llençar la tovallola)

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La mayoría de las veces, interpretamos el fracaso como una carretera cerrada por la que no volver a circular jamás. En el post anterior hablaba precisamente de la cultura del fracaso. Estamos acostumbrados a fracasar pero no sabemos como gestionar el fracaso. En vez de contemplar el fracaso como una oportunidad de mejora para volver a intentarlo con mejores resultados, contemplamos el fracaso como un error personal que no repetiremos porque no lo volveremos a intentar.

Muchas personas, como consecuencia de una primera sesión desastrosa, deciden olvidar su yo sumiso o dominante y dedicarse a otras tareas como a completar puzles de 5000 piezas o aprender a cocinar muffins. Y eso nada tiene que ver con ser cobarde o valiente. La consecuencia de abandonar todo es la necesidad casi atávica de protegernos.

En el BDSM, las cosas que no funcionan nunca es responsabilidad exclusiva de una sola persona. Si una sesión (sea la primera o no) funciona mal, la responsabilidad siempre es compartida. De la misma manera, cuando en BDSM algo no funciona, puede deberse a diferentes motivos y algunos de ellos están ligados a las personas con quienes nos cruzamos.

Si habéis tenido una mala experiencia, reflexionad. Aprended sobre ese error. Buscad nuevas personas para continuar practicando BDSM y no abandonéis antes de comenzar. No es buena idea decir que no te gusta el marisco si nunca lo has probado. No es buena idea decir que no eres sumiso/a o dominante solo porque tu primera sesión no funcionó como esperabas.

La vida es demasiado corta (y pasamos un tercio durmiendo) para perderla culpabilizándonos y negándonos los placeres.


Moltes vegades, interpretem el fracàs com una carretera tancada per la qual no tornar a circular mai. En el post anterior parlava precisament de la cultura del fracàs. Estem acostumats a fracassar però no sabem com gestionar el fracàs. En comptes de contemplar el fracàs com una oportunitat de millora per tornar a intentar-ho amb millors resultats, contemplem el fracàs com un error personal que no repetirem perquè no ho tornarem a intentar.

Moltes persones, com a conseqüència d’una primera sessió desastrosa, decideixen oblidar el seu jo submís o dominant i dedicar-se a altres tasques com a completar puzles de 5000 peces o aprendre a cuinar muffins. I això no té res a veure amb ser covard o valent. La conseqüència d’abandonar tot és la necessitat gairebé atàvica de protegir-nos.

Al BDSM, les coses que no funcionen no són sempre responsabilitat exclusiva d’una única persona. Si una sessió (sigui la primera o no) funciona malament, la responsabilitat sempre és compartida. De la mateixa manera, quan al BDSM quelcom no funciona, pot ser degut a diferents motius i alguns d’ells estan lligats a les persones amb qui ens creuem.

Si heu tingut una mala experiència, reflexioneu. Apreneu sobre aquest error. Busqueu noves persones per continuar practicant BDSM i no abandoneu abans de començar. No és bona idea dir que no t’agrada el marisc si mai ho has provat. No és bona idea dir que no ets submís/a o dominant només perquè la teva primera sessió no va funcionar com esperaves.

La vida és massa curta (i passem un terç dormint) per perdre culpabilitzant-nos i negant-nos els plaers.

firma john deybe

La cultura del error en el BDSM (La cultura de l’error al BDSM)

X4536Una persona me ha escrito proponiéndome un tema lo suficientemente interesante para ser abordado de forma diferente a como escribí antes sobre lo mismo: ¿cómo prepararse mentalmente para una primera sesión?

La primera sesión es importante porque, de ir mal, puede hacernos imaginar que no servimos para esto. Es complicado que en una primera sesión todo vaya de maravilla, yo he tenido la suerte de experimentarlo recientemente y he de decir que, cuando todo sale perfecto, la sensación de éxito nos empuja a continuar. De la misma manera, la sensación de fracaso nos frena.

¿Cómo prepararse mentalmente para una primera sesión? La pregunta en si misma es una trampa porque cada persona (cada mente) es diferente y por consiguiente requieren de diferentes preparaciones.

De todas formas voy a intentarlo.

Lo primero que debéis saber antes de enfrentaros a una primera sesión BDSM es que el fracaso forma parte de la vida. Por mucho que os preparéis, nada os garantizará que saldrá bien porque las personas tenemos emociones, miedos, dudas, etc. Ni tan siquiera las maquinas perfectas lo son… ¿por qué habríamos de serlo nosotros? Del error se aprende más que del éxito. Os recomiendo que busquéis información sobre la nueva “cultura del error” que se implementa en algunas empresas donde incluso premian a aquellos que consiguen los errores mas catastróficos. ¿Por qué? Porque solamente errando y reflexionando sobre el error, conseguimos llegar a la excelencia. Cuanto mayor el error, mayor la reflexión y mejores oportunidades de mejora. Por otro lado, un error sin reflexión no sirve de nada.

También debéis comprender otra cosa: los miedos, los pudores, la desconfianza, etc lo único que hace es frenaros. Si habéis decidido quedar con alguien, habladle antes de vuestros miedos, de vuestros pudores, abriros en canal y dialogad sobre la posibilidad del fracaso. No os conozcáis solamente hablando de lo bueno, de lo que debe ser o de lo que vais a hacer. Conocer las posibilidades de fracaso nos prepara para lidiar con la frustración cuando sucede.

Es fácil vencer cierto pudor y enviar cuatro fotos desnudos pero luego bloquearnos llegado el momento de desnudarnos en la primera sesión en la vida real. ¿No sería mas sencillo enviar esas fotos diciéndole a la otra persona cuanto nos ha costado hacerlas y enviarlas? Confesadle que no sabéis si conseguiréis desnudaros en persona sin bloquearos. O por decirlo de otra manera: abrazad el posible fracaso y conseguiréis evitarlo o minimizar las consecuencias.

Y si algo no funciona, la cosa se detiene, se charla (intentando comprender el problema) y se vuelve a intentar más tarde u otro día.

¿Mi recomendación para prepararse mentalmente para una primera sesión? Haber dialogado mucho, abrir nuestras emociones en canal y mostrárselas a la otra persona y, sobre todo, comprender que el fracaso es una oportunidad para un futuro éxito. No existe la receta perfecta, lo siento.


Una persona m’ha escrit proposant-un tema prou interessant per ser abordat de forma diferent a com vaig escriure abans sobre la cosa mateixa: com preparar-se mentalment per a una primera sessió?

La primera sessió és important perquè, de sortir malament, pot fer-nos imaginar que no servim per a això. És complicat que a una primera sessió tot funcioni de meravella, jo he tingut la sort d’experimentar-ho recentment i he de dir que, quan tot surt perfecte, la sensació d’èxit ens empeny a continuar. De la mateixa manera, la sensació de fracàs ens frena.

Com preparar-se mentalment per a una primera sessió? La pregunta en si mateixa és un parany perquè cada persona (cada ment) és diferent i per tant requereixen diferents preparacions.

De totes maneres ho intentaré. La primera cosa que heu de saber abans d’enfrontar-vos a una primera sessió BDSM és que el fracàs forma part de la vida. Per molt que us prepareu, res us garanteix que sortirà bé perquè les persones tenim emocions, pors, dubtes, etc. Ni tan sols les màquines perfectes ho són de perfecte … per què hauríem de ser-ho nosaltres? De l’error s’aprèn més que de l’èxit. Us recomano que busqueu informació sobre la nova “cultura de l’error” que s’implementa en algunes empreses a on fins i tot premien a aquells que aconsegueixen els errors més catastròfics. Per què? Perquè només errant i reflexionant sobre l’error, vam aconseguir arribar a l’excel·lència. Com més gran l’error, major la reflexió i millors oportunitats de millora. D’altra banda, un error sense reflexió no serveix de res.

També heu de comprendre una altra cosa: les pors, els pudors, la desconfiança, etc. l’única cosa que fa és frenar-nos. Si heu decidit quedar amb algú, parleu abans de les vostres pors, dels vostres pudors, obrir-vos en canal i dialogueu sobre la possibilitat del fracàs. No us conegueu només parlant del que és bo, del que ha de ser o del que fareu. Conèixer les possibilitats de fracàs ens prepara per bregar amb la frustració quan succeeix.

És fàcil vèncer certa pudor i enviar quatre fotos nus però després bloquejar-nos arribat el moment de despullar-nos en la primera sessió en la vida real. No seria més senzill enviar aquestes fotos dient-li a l’altra persona el que ens ha costat fer-les i enviar-les? Confesseu tot: fins i tot que no sabeu si aconseguireu treure-us la roba en persona sense bloquejar-vos. O per dir-ho d’una altra manera: abraceu el possible fracàs i aconseguireu evitar-ho o minimitzar les conseqüències.

I si alguna cosa no funciona, la cosa s’atura, es xerra (intentant comprendre el problema) i es torna a intentar més tard o un altre dia.

La meva recomanació per preparar-se mentalment per a una primera sessió? Haver dialogat molt, obrir les nostres emocions en canal i mostrar-a l’altra persona i, sobretot, comprendre que el fracàs és una oportunitat per a un futur èxit. No existeix la recepta perfecta, ho sento.

firma john deybe

Silencis i errors (Silencios y errores)

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Arribat el moment d’assumir els nostres errors, de vegades som incapaços de comprendre el motiu, a primer cop d’ull. Sabem el què, però no el com. Un instant de sobtada assumpció que arriba sense preveure-ho, asseguts en aquest incòmode silenci que confirma l’error.

La meva reflexió, enllaçada amb el BDSM, és sobre reconèixer els nostres errors. Abans, durant, després? I si és després … Quan? Avui, demà, la setmana vinent? Pretenem reconèixer els nostres errors amb l’ànsia de la immediatesa i l’excusa de no fer mal o que no ens facin mal. I és que no hi ha res més terrible que algú feliç en la seva ignorància perquè aquesta ignorància té data de caducitat, sempre.

A la vida, al BDSM, com més aviat reconeguem els nostres errors, millor. Evitarem danys propis i aliens, podrem tornar al camí i buscar un nou destí. Evitem pretendre continuar el camí, ignorant una dolorosa ampolla a la planta del peu, perquè llavors mai arribaríem.

Tot i que no sempre és necessari verbalitzar l’error. Quan és compartit i obvi, el silenci és la millor explicació.


Llegado el momento de asumir nuestros errores, a veces somos incapaces de comprender el motivo, a primera vista. Sabemos el qué, pero no el cómo. Un instante de repentina de asunción que llega sin preverlo, asentados en ese incómodo silencio que confirma el error.

Mi reflexión, enlazada con el BDSM, es acerca de reconocer nuestros errores. ¿Antes, durante, después? Y si es después… ¿Cuándo? ¿Hoy, mañana, la semana que viene? Pretendemos reconocer nuestros errores con el ansia de lo inmediato y la excusa del no dañar o no ser dañados. Y es que no hay nada mas terrible que alguien feliz en su ignorancia porque esa ignorancia tiene fecha de caducidad, siempre.

En la vida, en el BDSM, cuanto antes reconozcamos nuestros errores, mejor. Evitaremos daños propios y ajenos, podremos volver a la senda y buscar un nuevo destino. Evitemos pretender continuar el camino, ignorando una dolorosa ampolla en la planta del pie, porque entonces nunca llegaríamos.

Aunque no siempre es necesario verbalizar el error. Cuando es compartido y obvio, el silencio es la mejor explicación.

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Any nou (Año nuevo)

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Any nou, el mateix BDSM de sempre. Persones que arriben i d’altres que s’allunyen. Ens esforcem per fer del primer dia de l’any un moment a on construir excuses que ens ajudin a començar tot allò que hem estat incapaços de fer durant l’any que expira.

Al BDSM, construir-se propòsits d’any nou té la mateixa utilitat que a la resta de la nostra vida: cap. Encara no anem al gimnàs, encara no hem après l’anglès, encara no hem començat la dieta i encara fumem dos paquets de cigarrets al dia. Felicitats nois i noies.

Qualsevol propòsit no pot cenyir-se a una data perquè la condició humana ens porta a l’egoisme, a la complaença i a l’avorriment. És per això que sempre fracassem a la majoria dels nostres propòsits convertint aquesta llista, confeccionada el primer dia de l’any, en una bomba de rellotgeria que alimenta les nostres frustracions.

El BDSM és un camí sense dates, sense cap objectiu més que viure, sentir i experimentar. Ni se us ocorri posar en la vostra llista de l’1 de gener la frase “començar al BDSM”. Ni se us ocorri.


(Traducción al castellano) Año nuevo, el mismo BDSM de siempre. Personas que llegan y otras que se alejan. Nos esforzamos por hacer del primer día del año un momento donde construir excusas que nos ayuden a comenzar todo cuanto hemos sido incapaces de hacer durante el año que expira.

En el BDSM, construirse propósitos de año nuevo tiene la misma utilidad que en el resto de nuestra vida: ninguna. Aún no vamos al gimnasio, aún no hemos aprendido el inglés, aún no hemos comenzado la dieta y aún fumamos dos paquetes de cigarrillos al día. Felicidades muchachos y muchachas.

Cualquier propósito no puede ceñirse a una fecha porque la condición humana nos lleva al egoísmo, a la complacencia y al aburrimiento. Por ello, siempre fracasamos en la mayoría de nuestros propósitos convirtiendo esa lista, confeccionada el primer día del año, en una bomba de relojería que alimente nuestras frustraciones.

El BDSM es un camino sin fechas, sin más objetivos que vivir, sentir y experimentar. Ni se os ocurra poner en vuestra lista del 1 de enero la frase “comenzar en el BDSM”. Ni se os ocurra.

L’amo, el senyor llop, el taxista… (El amo, el señor lobo, el taxista…)

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El xòfer, vell i cansat, observa al mirall retrovisor a la jove que està asseguda a la part posterior. És bella, de trets afilats i pell blanquina, prima, amb el pèl llarg i vestida de negre. Jo sóc aquest taxista, clar i ella és la dona que podria haver estat la meva millor submisa, tot i que no vaig saber ser el seu amo, tampoc era el moment. La meva equivocació va ser donar-li el que vaig creure que necessitava com a persona, deixant en segon terme la seva educació com a submisa. Sóc aquest xòfer vell i cansat a qui li falla la memòria i porta a la seva clienta al lloc on ell creu que ha d’anar, no al lloc on ella li ha dit que vol anar.

Creo fermament que el recorregut d’aquesta dona com a submisa és molt, malgrat la seva arrogant joventut i la negació de l’espai on la vida l’havia encaixat. Creo fermament que com a submisa podria haver estat la millor que he conegut, solament havia d’haver-me distanciat d’aquesta arrogància i d’aquest espai i haver sabut construir un nou espai per a ella, no al que jo creia que havia de ser. Hauria d’haver-la portat a la seva destinació, ser dolent, ser amo.

Una pena perquè no hi ha un dia que aquest senyor llop no deixi de pensar en aquest àngel caigut.


«Sí, sí sí, eso era. La juventud tiene que pasar ah sí. Pero en cierto modo ser joven es como ser un animal. No, no es en tanto ser un animal sino uno de esos muñecos malencos (pequeños) que venden en las calles, pequeños chelovecos (individuos) de hojalata con un resorte dentro y una llave para darles cuerda grr grr grr y ellos itean (caminan) como si caminaran, oh hermanos míos. Pero itean (caminan) en línea recta y tropiezan contra las bolsas, bang bang, y no pueden evitar hacer lo que hacen. Ser joven es como una de esas malencas (pequeñas) máquinas».

“La naranja mecánica” (Anthony Burguess, 1962)


(Traducción al castellano) El chofer, viejo y cansado, observa en el espejo retrovisor a la joven que está sentada en la parte trasera. Es hermosa, de rasgos afilados y piel blanquecina, delgada, con el pelo largo y vestida de negro. Yo soy ese taxista, claro y ella es la mujer que podría haber sido mi mejor sumisa, aunque no supe ser su amo, tampoco era el momento. Mi equivocación fue darle lo que creí que necesitaba como persona, dejando en segundo término su educación como sumisa. Soy ese chofer viejo y cansado al que le falla la memoria y lleva a su clienta al lugar donde cree que debe ir, no al lugar donde ella le ha dicho que quiere ir.

Creo firmemente que el recorrido de esta mujer como sumisa es mucho, a pesar de su arrogante juventud y la negación del espacio donde la vida la había encajado. Creo firmemente que como sumisa podría haber sido la mejor que he conocido, solo debía haberme distanciado de esa arrogancia y de ese espacio y haber sabido construir un nuevo espacio acorde a ella, no a lo que yo creía que debía ser. Debería haberla llevado a su destino, ser malo, ser amo.

Una pena porque no hay un día que esté señor lobo no deje de pensar en ese ángel caído.

 

Mals del passat (Los males del pasado)

NombreÉs coherent fer pagar a uns les culpes dels quals que van arribar abans que aquesta persona? Al món del BDSM he vist molta desconfiança, la majoria d’aquesta desconfiança s’alimenta d’experiències passades que han sortit malament. Aquest és un comportament natural perquè en realitat mai vivim el present sinó que, quan coneixem a algú, acudim a la memòria per recordar el passat, alinear-ho amb el present i imaginar com serà el nostre futur. És clar, les males experiències passades fan que creguem que viurem aquestes males experiències al futur. No jutjo això perquè entenc que hi ha molt d’involuntari en aquest comportament i a més a un món com el BDSM a on tota precaució és poca. Potser l’única reflexió que faig a tot això és sobre la paradoxa que persones equivocades del passat ens impedeixin conèixer a les persones correctes al futur. És a dir, que si hem tingut alguna mala experiència i vivim mirant cap enrere sempre viurem en un món de rancor i por. I sobretot un món injust per a aquells que s’apropin a vosaltres.


(Traducción al castellano) ¿Es coherente hacer pagar a unos las culpas de los que vinieron antes que esa persona? En el mundo del BDSM he visto mucha desconfianza, la mayoría de esa desconfianza se alimentaba de malas experiencias pasadas. Ese es un comportamiento natural porque en realidad nunca vivimos el presente sino que, cuando conocemos a alguien, acudimos a la memoria para recordar el pasado, alinearlo con el presente e imaginar cual será nuestro futuro. Y claro, las malas experiencias pasadas hacen que creamos que viviremos esas malas experiencias en el futuro. No juzgo eso porque entiendo que hay mucho de involuntario en ese comportamiento y más en un mundo como el BDSM donde toda precaución es poca. Quizás la única reflexión que hago a eso es sobre la paradoja que las personas equivocadas del pasado nos impidan conocer a las personas correctas en el futuro. Es decir, que si hemos tenido alguna mala experiencia y vivimos mirando hacia atrás siempre viviremos en un mundo de rencor y miedo. Y sobre todo un mundo injusto para aquellos que se acerquen a vosotros.